El cantante de cumbia recibió el veredicto. Esto, tras el juicio en el que se le acusó de amenazar y privar ilegalmente de su libertad a dos personas en 2023.

El Tribunal en lo Criminal N.°3 de Mercedes condenó al cantante, Elián Ángel Valenzuela, conocido como L-Gante, a 3 años de prisión condicional. La condena se basa en los delitos de amenazas y privación ilegal de la libertad cometidos contra un hombre y una mujer a mediados de 2023. Fue confirmado hoy, lunes 28.
El magistrado, Ignacio Racca, presidió el tribunal de forma unipersonal y la defensa estuvo a cargo del destituido fiscal Claudio Scapolán, quien fue objeto de un juicio político por un caso de narcotráfico, lo que generó una notable atención en la sala.
Antes de emitir su veredicto, el juez Racca explicó que quería dejar claras las razones detrás de su decisión y advirtió sobre el respeto al orden en la sala. Mencionó que había diversas hipótesis y que era preferible absolver a un culpable que condenar a un inocente.
Durante los alegatos del 18 de octubre, la fiscalía solicitó una pena de 7 años para L-Gante, mientras que la defensa abogó por su absolución. El músico, al final de la audiencia, se declaró inocente y expresó su enojo por la situación. Estuvo detenido por varias semanas en la DDI de Quilmes en relación a uno de los incidentes.
El fiscal, Adrián Landini, fundamentó su acusación en dos expedientes, siendo el principal por amenazas, privación de libertad y encubrimiento, además de la tenencia de marihuana, relacionada con un episodio ocurrido tras una salida nocturna. El juez se refirió a ciertos testigos como “mendaces” y consideró el contexto de la situación, descartando la agravante de uso de arma y la acusación de privación de libertad, pero manteniendo la de amenazas. También mencionó que no se prosperó la imputación por tenencia de drogas, y destacó que L-Gante no tenía antecedentes penales.
Además, el músico enfrentó otra causa por amenazas agravadas, lesiones leves y daños a la camioneta de una de las víctimas, donde se le acusó de haber proferido amenazas graves. En este caso, sí se dictó condena.
Fuente: Época






