El Gobernador electo marcó la caída de la recaudación nacional, la coparticipación y los desafíos financieros. Habló del vínculo con Nación para sostener obras, logística y desarrollo regional. También se refirió al traspaso, la reunión con Tassano y los ejes de su futuro gobierno.

JP VALDÉS TRAS LA PRESENTACIÓN DE LA PESCA DE ITUZAINGÓ EN CASA DE GOBIERNO.

El gobernador electo, Juan Pablo Valdés, atraviesa días de reuniones, análisis presupuestario y definiciones políticas en la cuenta regresiva para su asunción en menos de tres semanas. También, continuó con su rol institucional de intendente de Ituzaingó y con ese traje estuvo este miércoles en Casa de Gobierno encabezando cerca del mediodía un acto de presentación del 26° Concurso Integración de Pesca del Surubí con Devolución que se hará este fin de semana largo en su ciudad.

Pero no fue solo de actividad pesquera y fiesta popular que habló con la prensa tras el encuentro en el Salón Verde.

En un contexto nacional signado por la caída de la recaudación y un esquema fiscal cada vez más exigente para las provincias, el Mandatario entrante reconoció que el panorama económico será complejo, pero remarcó que la clave estará en la administración y en un diálogo ordenado con el Gobierno nacional.

La frase que eligió para sintetizar su perspectiva fue contundente: “Mientras ellos (el Gobierno nacional) cumplan sus metas y nosotros administremos correctamente nuestros recursos será un año natural”.

Lo dicho marcó el tono de una serie de declaraciones en las que combinó prudencia fiscal, expectativas sobre el vínculo con Nación y un diagnóstico claro sobre los límites del próximo ejercicio financiero. Explicó que la baja en la recaudación nacional afecta directamente la coparticipación y obliga a revisar prioridades: “Antes quizás había más dinero. Hoy hay menos y debemos encastrar el presupuesto dentro de eso”.

Presupuesto y prioridades

En ese escenario, Valdés adelantó que su Gobierno encarará una revisión profunda de los organigramas actuales. Confirmó que evalúa modificaciones en la Ley de Ministerios para evitar superposiciones, mejorar la eficiencia y reasignar funciones: “Tenemos que cuidar los recursos y ser más eficientes. Hay funciones repetidas que podrían requerir cambios”. Si bien evitó dar nombres, reveló que parte del gabinete está encaminado y que las definiciones finales llegarán tras su próxima reunión con el actual gobernador.

El proceso de traspaso avanza con reuniones diarias con los ministros en funciones. Allí, indicó, se analizan números, estructuras y posibles ajustes. La intención es llegar al 10 de diciembre con un esquema ordenado y sin especulaciones: “Cuando tengamos todo definido, lo vamos a comunicar”, le dijo a los periodistas que le consultaron en Casa de Gobierno.

JP también se refirió al encuentro con el intendente capitalino, Eduardo Tassano, a quien consideró una figura relevante dentro del armado legislativo. Aunque evitó pronunciarse sobre eventuales roles parlamentarios de Tassano (la presidencia de la Cámara baja), destacó la necesidad de articular una agenda común, especialmente en un año en el que no habrá elecciones y toda la energía deberá concentrarse en la gestión.

Los ejes y el gabinete

De cara al inicio de su mandato, Valdés trazó los ejes de su programa. Colocó a la industria como pilar estratégico, junto con la ampliación de la logística portuaria. Enfatizó especialmente dos puertos: Ituzaingó, que busca consolidarse como nodo regional, y Lavalle, al que definió como “central” para la producción correntina. La meta, dijo, es fortalecer caminos, transporte y condiciones para que productores, emprendedores y comerciantes puedan crecer y generar empleo.

Pese al ajuste nacional, aseguró que no abandonará el plan de obra pública: “Vamos a terminar primero lo que está en marcha y dar un nuevo orden de prioridad a las obras futuras”. En este paquete mencionó la repavimentación de rutas productivas, infraestructura energética y la continuidad del complejo hidroeléctrico Aña Cuá, que retomó actividad y prevé un mayor ritmo desde el año próximo.

Conexión nacional

Sobre la relación con Nación, Valdés confirmó contactos preliminares con funcionarios y consideró fundamental sostener un federalismo activo que permita destrabar obras, acompañar la producción y proyectar inversiones: “Para Corrientes es vital un vínculo fluido. También para Nación es importante entender que la región es estratégica”.

En el plano interno, reiteró que la conformación del gabinete está en su etapa final. No descartó fusiones ministeriales como Seguridad y Justicia, o Producción e Industria, aunque insistió en que la decisión final dependerá de la compatibilidad funcional y del análisis del gasto. Consultado por el área educativa, reconoció recientes reuniones con la ministra Práxedes López, pero evitó confirmar su continuidad.

Finalmente, describió la visión que pretende imprimir a su gobierno: un año intenso, centrado en la producción, la industrialización y la apertura al mundo. “Tenemos que contar nacional y globalmente la potencia que tiene Corrientes”, afirmó. Su expectativa es que la provincia aproveche su posicionamiento geopolítico, sus puertos, su cercanía con países vecinos y su capacidad para generar materia prima de valor.

¿Bono de fin de año? “Ya lo veremos”

Lo siguiente fue la consulta de la prensa a Juan Pablo Valdés sobre otorgar o no un bono de fin de año a los estatales provinciales:

La gente pregunta mucho, ¿habrá bono ?

Ya lo veremos.

Pero ¿podría darse?

Ya lo veremos.

Después, vino una pregunta respecto de la obra pública para 2026. “No vamos a abandonar nuestro programa, daremos prioridad y vamos a trabajar en terminar primero las que tenemos y empezar a dar un nuevo orden de prioridad”.

Pesca, río e integración regionalcon el vecino país: Paraguay

La Fiesta Integración de Pesca del Surubí en Ituzaingó se transformó en un símbolo de desarrollo turístico y también en un punto de encuentro para abordar un desafío compartido: la preservación de la fauna íctica del Paraná.

En sus últimas visitas a Paraguay, Juan Pablo Valdés y el gobernador Gustavo Valdés mantuvieron reuniones con el presidente y el vicepresidente del país vecino para colocar en agenda un problema que ambas márgenes ya sienten con intensidad: la disminución de peces y la necesidad de políticas de protección.

El proyecto de pesca con devolución -que Corrientes impulsa desde hace años- comienza a encontrar respaldo en Paraguay, abriendo la puerta a una estrategia coordinada frente a la pesca indiscriminada, los malloneros y las prácticas de subsistencia que hoy presionan los ecosistemas.

Además del componente ambiental, la articulación con Paraguay puede traducirse en oportunidades económicas.

La eventual habilitación del paso fronterizo Ituzaingó – Ayolas para carga permitiría consolidar un corredor logístico regional.

La producción paraguaya podría salir hacia Argentina por ese punto, y Corrientes desarrollaría parques logísticos y empleo asociado.

Así, el surubí deja de ser solo un atractivo turístico para convertirse en una plataforma de integración estratégica.

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